“Una nueva escuela necesita nuevos docentes, que no se limiten a enseñar como les enseñaron”. Francesco Tonucci

Y cada vez hay más en las aulas, podríamos contestarle con seguridad al gran Frato. Docentes que saben que aprender es mucho más que sentarse a escuchar. Docentes que están dispuestos a convertir las tareas de clase en una gran investigación cooperativa, en un proceso de Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP), ¿Y cómo lo hacen? Estas son las fases del ABP:

Fase de identificación

Los primeros pasos de un proceso de ABP se orientan a determinar el núcleo de interés y el ámbito de aprendizaje en torno a él. La secuencia didáctica es:

  • Formular una pregunta guía. Es un breve resumen del tema y del objetivo del aprendizaje en forma de interrogante. Resulta imprescindible que sea sugerente para el alumnado, que despierte su curiosidad, ya que orientará el ABP a modo de referencia permanente para los proyectos.
  • Delimitar la situación de partida. Se trata de contextualizar la pregunta a partir del estudio de la realidad en la que se formula. En la medida de lo posible, la pregunta debe estar conectada a la vida del alumnado. Por ello, es pertinente realizar un somero análisis sobre el estado de la cuestión en clase.
  • Definir del producto. En esta primera fase también es conveniente determinar la meta del proceso: qué se le pide al alumnado, cuál es el producto que generará el proyecto. Los “productos” pueden diferir de un grupo a otro, o ser de la misma naturaleza (algunos ejemplos: un blog, una guía de viajes, una revista, una conferencia, un mural, un vídeo…). Con independencia de ello, el alumnado debe conocer qué debe generar.

Fase de investigación

La definición del producto dará paso a una nueva fase, en la que la intervención se orientará a establecer las acciones, los recursos y los plazos para el trabajo sobre los proyectos. La secuencia didáctica es:

  • Planificar una secuenciación de las tareas. Es una anticipación reflexiva en la que se establecen las acciones a realizar para colocar al grupo en disposición de realizar el producto final. Esta planificación constituirá una estupenda referencia del estado de desarrollo de los proyectos.
  • Organizar el desarrollo de cada tarea. Determinar cuándo se realizará cada acción es fundamental para mantener cierto equilibrio en la distribución del tiempo disponible para el proyecto. También suele ayudar a efectos organizativos establecer quién (o quiénes) serán los responsables de coordinar al equipo en cada tarea.
  • Investigar para realizar cada tarea. Se trata de buscar los recursos necesarios para superar los retos que se presentan. Esta indagación conducirá a cada grupo hasta un conocimiento y unas experiencias diferenciadas, hacia su propio aprendizaje.
  • Analizar y sintetizar los resultados de la investigación. Podría tomar la forma de puesta en común, centrada en valorar los resultados del trabajo realizado y adoptar una perspectiva global que permita adoptar las mejores decisiones para afrontar la fase de producción.

Fase de producción

Cada una de las tareas de la fase anterior acercará al alumnado a su meta: el producto. Entramos en un proceso de diseño en el que cada grupo tendrá que aplicar el conocimiento generado en la investigación. Las acciones didácticas en las que se secuencia esta fase son:

  • Diseñar el producto. Es el proceso de creación que acomete cada grupo a partir del trabajo realizado en la fase de investigación, y que tiene como objetivo diseñar y construir el producto definido en el inicio del proceso.
  • Probar el producto. Engloba a las pruebas experimentales que se realizan para detectar oportunidades de mejora en el producto, y que permiten su reajuste antes de la presentación. Los ensayos contribuyen a que el grupo tenga un conocimiento más amplio de su producto y, consecuentemente, ganen en confianza de cara a su exposición pública.
  • Autoevaluar el proceso de trabajo. Los datos que reporta la experimentación y los que se derivan de las anteriores fases del proceso tienen un gran potencial para la mejora en competencias asociadas al trabajo cooperativo. La autoevaluación pretende ser una revisión reflexiva del funcionamiento del equipo a lo largo de todo el proceso.
  • Presentar públicamente el producto. Representa la culminación del proyecto, es el momento en el que el grupo muestra el resultado de su trabajo al resto de la clase o al docente.

Para saber más…

Vergara, J. (2015). Aprendo porque quiero. El Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP) paso a paso. Ediciones SM. Madrid.

Imagen libre tomada de www.pexels.com

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